Anestesiología: una especialidad MIR de vanguardia todavía con un programa formativo del siglo XX
La Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del Dolor es hoy una especialidad cada vez más compleja, transversal y decisiva dentro del sistema sanitario. Sin embargo, paradójicamente su programa formativo MIR sigue siendo el único que no se ha actualizado desde finales del siglo XX.
Tal y como ha destacado en reiteradas ocasiones la secretaria general de la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR), la doctora Marina Varela Durán, el plan vigente data de 1998. Y es obvio que en más de 25 años la medicina ha evolucionado de forma extraordinaria: tecnología, técnicas anestésicas, manejo del paciente crítico, unidades del dolor, anestesia fuera del quirófano, recuperación intensificada… Nuestra especialidad ha crecido en responsabilidad y en competencias, pero su marco formativo no ha avanzado al mismo ritmo.
Desde SEDAR se ha trabajado intensamente en una propuesta de actualización que contempla, entre otros aspectos, la ampliación de la formación a cinco años, en línea con la mayoría de las especialidades médicas y quirúrgicas. Esta ampliación no es una cuestión corporativa ni una reivindicación aislada: responde a la realidad asistencial actual y a la necesidad de formar especialistas plenamente preparados para escenarios cada vez más exigentes.
En AnesCon compartimos esta visión. La anestesiología no es solo “dormir al paciente”: es garantizar su seguridad antes, durante y después de procedimientos complejos; es participar en el manejo del dolor, en la estabilización del paciente crítico y en múltiples áreas donde la toma de decisiones es determinante.
Y hay un aspecto que consideramos fundamental: una mejor formación siempre redundará en beneficio directo de los pacientes. Más tiempo, más competencias y una actualización acorde al siglo XXI significan mayor seguridad, mejores resultados clínicos y una atención más integral.
La actualización del programa formativo no es un trámite administrativo. Es una apuesta por la calidad asistencial y por el futuro de una especialidad esencial para el sistema sanitario, tanto público como privado. Por ello, como profesionales comprometidos con la excelencia, creemos que la formación debe evolucionar al mismo ritmo que lo hace la medicina.

